Pienso mientras voy en un autobus nocturno. Veo guardias de seguridad que han salido de sus turnos, sonambulos, sus parpados arden en desgracias soñadas. Pienso que el deambulante nunca sabe los nombres de los perros que lo siguen. Entre todo lo que podria pensar...¿ porque pienso en esto? Pienso en lo brutal de estas luces fluorecentes que iluminan nuestros rostros de un jueves a las once de la noche en un autobus cualquiera. Veo mi propio rostro reflejado en la ventana, mas alla de la cual van autos a gran velocidad, camino a cabañas de motel, a mamadas de bicho, a comeeras de crica...
Acabo de dejar la barra en la que paso casi todos los jueves de mi vida. Ahi estaba la preciosa rubia de la semana pasada con un nuevo jevo. Tambien un chulito de oficina "with all the right jokes". Muchas risas... Muchas gracias. Ahora, en el elevador que me lleva al piso en donde ocupo mi jaula, veo a la vecina del piso 14. Va preocupada. Un estado de cuenta quema sus dedos. Y pienso... mejor ella que yo. Y tambien pienso... ¿Y si me raspo una pensando en ella? Son ya casi las doce...¿ asi que por que no?
Y asi termina mi dia amigos y amigas. Solo en mi departamento frente a mi ordenador escribiendo estas boberias. Que tengan todos buenas noches. Nos vemos en el infierno.
viernes, 21 de diciembre de 2007
Lo que se
Hoy fue un dia leve, como de azul apagado
afuera hay naves que atraviesan el cielo y gente que confia
y yo siento aqui, en este momento obstuso
que hay canciones que no puedo ver
siento besos que no he dado
me acuesto con los perros, me enciendo
cierro el puño, con furia, y siento el metal de la ciudad,
lucido, grande, como cuando no habia nacido
siento la paz rotunda de dormir con los ojos abiertos
de sentir estas paredes como una carcel blanda.
Conozco tambien, el llanto de los masturbadores.
Una estrofa de Rimbaud:
"Yo se de los cielos que estallan en relampagos,
de las resacas y de las trombas
se del amanecer, de alba exaltada y tambien de un pueblo de palomas"
jueves, 13 de diciembre de 2007
Muchacha
Observador de lo inocuo, me desplazo por las aceras del desconocimiento, personaje oscuro de una literaturea que no puede existir. Recorro las avenidas de esta ciudad, que no es nada, porque no se ni siquiera lo que soy… y me acompaña una fuerza oscura, indestructrible y eterna, que no conoce ni dioses, ni banderas, ni verguenzas. Niña que me observas con un miedo que procura el placer de una carne que no comprendes, creeme, aprenderas a olvidarme cuando en la cotidianidad de tus noches de casada, cuando te arremeta un recuerdo de un futuro que nunca tendras, recuerdes vagamente como en un sueño etilico a aquella sombra de hombre que te observaba desde lejos. Vendra a tu mente algo suave y lejano, un aguacero olvidado de una de esas tardes en las que esperabas el autobus que te llebava a la casa de tus padres. Me acerque un par de veces…
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