jueves, 13 de diciembre de 2007

Muchacha

Observador de lo inocuo, me desplazo por las aceras del desconocimiento, personaje oscuro de una literaturea que no puede existir. Recorro las avenidas de esta ciudad, que no es nada, porque no se ni siquiera lo que soy… y me acompaña una fuerza oscura, indestructrible y eterna, que no conoce ni dioses, ni banderas, ni verguenzas. Niña que me observas con un miedo que procura el placer de una carne que no comprendes, creeme, aprenderas a olvidarme cuando en la cotidianidad de tus noches de casada, cuando te arremeta un recuerdo de un futuro que nunca tendras, recuerdes vagamente como en un sueño etilico a aquella sombra de hombre que te observaba desde lejos. Vendra a tu mente algo suave y lejano, un aguacero olvidado de una de esas tardes en las que esperabas el autobus que te llebava a la casa de tus padres. Me acerque un par de veces…

1 comentario:

Amilcar Garcia dijo...

Saludos: Si las "lolitas de la vida" supieran el inmenso poder que poseen...Donde llegariamos! Serian "demonios" y no adolescentes!... Sigue coqueteando con el texto...San Juan no tiene vanguardias y sus antros solo aspiran a ser mesones de domingo...! Saludos!